En una conversación de hace años, Steve Jobs confesó que se sentía molesto cuando oía a los jóvenes emprendedores de Silicon Valley utilizar el término “exit strategy”: estrategia de salida, la venta rápida y muy lucrativa de una start-up. Para Jobs, esa actitud no pasaba de ser una ambición demasiado pequeña. Esos mismos emprendedores podrían estar, ahora mismo, intentando construir compañías que durasen décadas, un siglo, o incluso más.
Ahora mismo, el éxito en el mundillo de los emprendedores de Internet consiste en que te compren por una pasta, en salir a bolsa, en hacerse millonario.
A mí me parecen opciones muy respetables. Yo no tengo nada en contra de que la gente gane dinero vendiendo su empresa. Me parece bien. Pero también creo que, desde el punto de vista del emprendedor, no deja de ser un cierto fracaso.
Hay gente que monta su empresa por dinero, es cierto. Pero yo no lo siento así.Yo creo que, cuando montas una empresa lo haces porque tienes un proyecto vital que va más allá de ganar dinero. Tiene mucho más que ver con conseguir que una idea -tu idea- funcione, con tus ganas de cambiar el mundo o, en mi caso concreto, con construir un sitio en el que la gente disfrute con lo que hace, y sea feliz trabajando.
Por eso creo que cuando, como emprendedor, no consigues construir lo que quieres y tienes que vender “tu proyecto”, ahí hay un cierto fracaso.
Vaya por delante que la opción de vender está muy bien, yo lo he hecho en alguna ocasión. Es un éxito para quien lo consigue, y espero que los fundadores de Buyvip, por poner un ejemplo, disfruten mucho de lo que han ganado. Siempre es bueno que haya emprendedores como ellos que, después de vender por mucho dinero, pueden dedicar parte de esos fondos a montar pequeños proyectos con los que contribuyen al desarrollo del país.
Pero me gustaría decir que, desde un punto de vista ético, y de valores personales, el dinero no es la clave de esto.
Piensa en las personas a las que admiras. Piensa en grande, no te quedes en la pequeña ambición. Piensa en Jesucristo o Buda. No les admiras porque hayan hecho dinero, sino por todo lo que han dado a los demás.
El dinero está muy bien. A mí me gusta y me parece una opción muy lícita. No tengo nada en contra, es mas también me gusta. Pero estoy convencido de que el dinero no puede ser el objetivo fundamental de un proyecto emprendedor.
Para mi, IMHO, el éxito como emprendedor es conseguir que tu empresa funcione, que sea rentable, que genere puestos de trabajo, o que consiga, simplemente, transformar la manera en que la gente hace las cosas. Yo creo que esta es la definición del éxito emprendedor.
Steve Jobs es uno de los pocos emprendedores que admiro. Es un tío realmente innovador, un auténtico revolucionario, que ha sido capaz de hacerlo mas de una vez, alguien que ha sido capaz de cambiar las cosas. Su sueldo es simbólico, de solo un euro. Ya sé que tendrá de todo, que no le faltará de nada. Pero estoy seguro también de que Jobs no está metido en esto por dinero. Él no está ahí para vender, sino para construir, para seguir construyendo su proyecto.
Por eso digo que el éxito no está en el que gana dinero -aunque está muy bien ganar dinero-. El éxito es otra cosa. El éxito está en crear algo que de verdad contribuya a mejorar la vida de los demás; un proyecto que nos ayude a cambiar las cosas para hacer que, de alguna manera, el mundo sea un poco mejor.